Dice Schwarzenegger que el ataque al Capitolio le recuerda la “Noche de Cristal” en Alemania.  Yo digo que los recuerdos de Schwarzenegger, por muy sentimentales y bien redactados que sean nos demuestran la falta de educación histórica de la actual generación (y la nuestra que parecería que o nunca fuimos a la escuela o nunca prestamos atención a ‘los detalles’).

El asalto al Capitolio fue la contraparte del Beer-Hall Putsh de Hitler el 8-9 de noviembre de 1923, cuando trato de tomar el poder con unos mil seguidores.  El golpe de estado fracaso, Hitler fue a dar a la cárcel donde conoció a Rudolph Hess, escribió “Mein Kampf” y salió a retomar el poder por la vía legal para luego darse el autogolpe (que trató de imitar Trump) para eternizarse en el poder.

Quienes me conocen y me han seguido saben que desde hace 4 o 5 años hemos, (he) insistido en que Trump estaba siguiendo el guion hitlerista para la toma de poder (no se aceleren, no dije que fuera a construir campos de exterminio ni que fuera un nazi, solo dije que siguió paso a paso la práctica fascista/populista para ir destruyendo el tejido democrático reemplazándolo por servidores, ejecutivos y esqueletos institucionales dedicados a apoyarlo ciegamente.

Cuando Pence se “negó” a invalidar las elecciones, Trump, le mandó a las masas -igual que Hitler envió a su gente contra Ernst Röhm, cuando este le dejo de ser útil-.

Pero, en fin, dicho esto como memoria política, lo importante es destacar de esta comparación que si Hitler no hubiera ido a la cárcel no hubiera habido dictador, o sea, que si siguen persiguiendo a Trump como lo están haciendo, solo lo están convirtiendo en un mártir y un héroe para sus 75 millones de seguidores (bueno digamos 70 por si 5 ya no lo están siguiendo) que representan el 48% de la población votante de los Estados Unidos.

¿Significa esto que hay que dejarlo en paz?

Claro que no, lo que significa es que la táctica debería ser totalmente diferente.

Hoy gracias a la cancelación de sus cuentas en Twitter, Facebook y de las redes en Amazon y Google a todos sus seguidores – y a quienes no lo somos- resulta más fácil creer que hay un “complot” del “sistema” contra Trump, tal como él lo dijo desde el principio.

En cambio, si lo dejan seguir hablando, pero se empieza a enjuiciar a los Senadores que han repetido sus mentiras (como Cruz) se le irá quitando el eco que le de ‘veracidad’ a sus afirmaciones sin convertirlo en un mártir.

Hagamos una comparación extrema -y de ninguna manera ideológica, pero si práctica. Imaginemos que en vez de crucificar a Jesús lo hubieran dejado seguir ‘alborotando’ pero lo hubieran quitado a sus seguidores dejándolo solo; imaginemos que nunca lo hubieran crucificado y preguntémonos, si sus seguidores más cercanos hubieran dejado de serlo y si no lo hubieran crucificado, hoy lo recordaríamos (si es que lo recordásemos), como un muchacho judío lleno de energía y buenas ideas, pero nada más.

Si así fuera, al perseguir a Trump personalmente, como él quiere que se haga, al “crucificarlo” con otro impeachment estamos reforzando su mensaje original a sus seguidores, de que el solo es el portavoz de los ciudadanos que han perdido la representación en Washington, porque un montón de políticos (demócratas y republicanos) corruptos les han robado la representación y se han hecho ‘dueños” del sistema.

Al tomar medidas tan tontas como dejar de vender sus productos en Amazon, suspenderle nuevas aportaciones corporativas (ojo la palabra clave es nuevas) y quitarle el medio de comunicación popular, solo lo estamos encerrando un una esquina con una ratonera de la que saldrá con un medio nuevo (plataforma para la que tiene el dinero), que él controlará y con la absoluta “demostración” de que él es el único que puede liberar al público en general de la corrupción de Washington y, seamos sinceros, con lo disfuncional de Washington -por razones obvias para algunos pero genéricas para los más- la mayoría del pueblo le tiene muy poco respeto a Congresistas y Senadores quienes tienen, en muchos estados, un nivel de credibilidad inferior al de los vendedores de autos usados (¡!) lo cual, nuevamente refuerza la imagen de Trump como el héroe del desposeído, que es exactamente lo que él quiere.

Claro que hay que tener un enorme conocimiento de la historia, una profunda conciencia de las consecuencias históricas de una persecución multilateral y una enrome capacidad de autocontención para dejar pasar el momento tan adecuado para la venganza como lo es este momento para los demócratas y dejarlo irse -a donde sea que se vaya- en silencio, sin persecución, sin darle un papel prioritario, sin volverlo mártir y reforzar su posición de líder.

Vea usted, hoy todos hablan más de Trump que del presidente entrante; todos dan más tiempo a considerar sus actos -o silencios- que a analizar el plan de trabajo de Biden que en solo unos días será el que marque el camino para el país y el mundo por los próximos años (2 seguro, 4 quien sabe).

El día de la toma de poder todos los comentaristas se la pasarán mostrando las medidas de seguridad que se habrán implementado para proteger a Biden (traducción de imagen, si hay que protegerlo tanto es porque no ganó ¿?), para preguntarse donde esta Trump y para burlarse, en la radio y tv de derecha del nuevo Presidente y su vicepresidenta como ya lo están haciendo desde hoy dizque para defender a Trump, porque además seamos sinceros, si Trump es un enemigo de la democracia, ¿no lo son también TODOS los senadores republicanos que lo han apoyado a cada momento y que solo se le están volteando cuando Trump los acusa de traición?

Y si todos son culpables por lo menos del silencio, ¿cómo esperan que lo reconozcan porque solo uno, al que las cámaras pescaron en pleno Congreso, renunció? Todos los demás siguen felices cobrando sus sueldos, ocupando sus curules, obstaculizando todo y claro, tendrán que defender a Trump para no incriminarse a sí mismos.

¿Solución?

Demócratas deben contenerse de censurar a Trump por lo que dijo he hizo y esperar unos meses antes de presentar cargos contra él por lo que sea (motivos no faltaran) pero siempre evitando que se le vea como mártir.

Regresarle la plataforma para demostrar que si se puede disentir y que la libertad de expresión sigue viva (déjenlo que diga estupideces) con un poco de suerte se le va la boca e incita a las masas, lo que daría pie a un juicio dentro de unos meses una vez que el gobierno de Biden haya entrado en funciones y esté (ojalá) avanzando positivamente, cuando un juicio contra Trump no parezca persecución sino justicia.

Al no hacerlo así los demócratas están creándole a Trump la plataforma que necesita para conservar su poder tanto entre los republicanos, como entre sus votantes y no se crea usted eso del impeachment, ni tienen el tiempo, ni tienen los votos para hacerlo y si en cambio, por hacerlo le quitarán a Biden la autoridad y la atención que necesita para empezar su mandato positivamente.

Aun si le prohibieran a Trump ocupar un puesto federal en el futuro (para lo cual no tienen los votos), ¿Cuánto trabajo cree usted que le costaría a Trump conseguir la gubernatura de Florida, Montana, Carolina o cualquiera de los estados que una y otra vez han votado por él y desde ahí continuar su carrera y manipular a algún candidato palero (prestanombres le llamamos en México) para que ocupe la presidencia por él?

En fin, serán los demócratas, con la poca habilidad política que han demostrado últimamente, quienes le darán Trump la fuerza necesaria para ser un éxito futuro o quienes, con una inteligencia política que les urge demostrar, lo condenarán a la peor de las muertes: el silencio. ¿Sabrán hacerlo o tendremos Trump para muchos años?

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Como reportero ha escrito para los principales diarios de México, incluyendo Excelsior, Novedades, UnoMasUno y las principales revistas mexicanas. Sus reportajes internacionales han sido reproducidos por O Globo en Brasil y La Nación en Argentina. En televisión, fué reportero para 60 Minutos y Hoy Domingo, condujo su propio programa y ha producido incontables programas de radio y televisión con gran éxito. Fué Director de Noticias Internacionales para Telesistema Mexicano hoy Televisa. Como reportero y productor de radio, ha recibido numerosos premios, incluyendo el reconocimiento al "Mejor Programa Cultural de Radio en México" en dos ocasiones. Ha sido catedrático para la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Iberoamericana. Sus libros han sido usados como libros de texto. Para Internet, ha creado importantes sitios web como SaveTheMusic.com y con su experiencia en comunicaciones, noticias y producción, trae a la mesa las habilidades necesarias para lanzar World Media Networks y su primera red, Hispanopolis.com; el primer centro hispano de contenido multimedia.