Los partidos políticos se opusieron con uñas y dientes para incluir a los grupos minoritarios como sus candidatos. Homosexuales, indígenas, discapacitados, afrodescendientes y no tenían posibilidades de ser diputados hasta que las nuevas leyes les abrieron espacios y a partir de esta elección estarán en el congreso para legislar a su favor.

Independientemente de quiénes sean los ganadores, los diputados de estas minorías que alcancen un escaño en el congreso por representación proporcional (dependiendo el número de votos hacia los partidos que los postulan) deberán impulsar leyes a favor de sus representados. ¿En qué deberán trabajar?

Migrantes

Cálculos de analistas políticos afirman que serán entre siete y doce mexicanos residentes en el exterior los que lograrán hacerse de una diputación. Con este número pueden conformar un bloque para impulsar temas de impacto en la comunidad de migrantes que viven en y sus comunidades de origen.

Daniel Tatcher, coordinador del Observatorio Binacional de Iniciativa Ciudadana y uno de los aliados más combativos en la defensa de los derechos políticos de la migrantes, señala que el tema para empezar será lograr que las candidaturas migrantes sean seleccionadas de la mejor manera posible.

Para estas elecciones hubo muchas denuncias por gente que se autodenominaba migrante aunque sólo hubiera estado de vacaciones en EEUU o hubiera pasado unos días y los partidos los incluyeron en las listas plurinominales, un asunto que podría resolverse con una sexta circunscripción donde se voten migrantes.

En segundo lugar, de acuerdo con el analista Tatcher, el desafío será hacer leyes que mejoren la  protección consular y rescaten los programas a favor de los migrantes que desaparecieron como el 3×1 para las comunidades de origen o el Fondo de Atención a Migrantes para los repatriados.

La colaboración entre los estados y la federación para llevar una agenda en común por la diáspora también es un asunto que debería legislarse y, en el cual, tendrá un papel muy importante los nuevos congresistas porque los estados han fundado secretarías y oficinas para atender a sus conciudadanos, pero sin presupuesto federal están limitadas.

“Llama la atención que no se hagan vínculos entre los migrantes en EEUU y los productores de sus comunidades de origen para hacer cadenas de producción, exportación, distribución y consumo”, destaca Tatcher.

“El gobierno siempre está buscando socios de desarrollo y puede hacer parte a los migrantes si hay leyes que lo obligue”.

Para Avelino Meza, secretario de la organización binacional Fuerza Migrante, a los nuevos diputados les tocará legislar para empujar un cambio constitucional para garantizar que siempre exista una representación migrante en la y en la de Senadores (en esta última no se les permite participar).

Además, hacen falta que se permita tener legisladores en algunos de los estados con mayor número de expulsión migrantes. “Es increíble que ni Oaxaca ni Puebla, Guanajuato o Querétaro tengan diputados migrantes”, advierte.

Meza considera que deben lanzarse proyectos de educación, social y económico a nivel nacional para fortalecer los contenidos de la educación en México como un país binacional. “Somos u solo pueblo de mexicanos independientemente del lado que este menos de la frontera y podríamos hacer mucho más cosas en común de lo que se cree”.

Una propuesta de Fuerza Migrante que podría traer mucha discordia en la discusión parlamentaria es el tema de porque actualmente entre el 14 y el 16% de los 40,000 millones de dólares de éstas terminan en las arcas del gobierno federal y los líderes quieren que se obligue por ley a el gobierno a encauzar una parte de ellas a atender a la diáspora mexicana en el exterior, de origen y de retoro.

“Es justo y necesario.»

Indígenas

Cristina Solano es una candidata a diputación indígena en Baja California quien resume que su puesto a ganar tiene un reto para comenzar en la legislatura muy similar al que tendrán los representantes de migrantes: garantizar que los partidos pongan a auténticos líderes.

Juan Gabriel Méndez López, indígena tzeltal de Oxchuc, Chiapas, abogado comunitario y defensor de los derechos humanos de los pueblos denunció recientemente que en esa entidad, donde 28.2% de su población de tres años o más es hablante de lengua indígena, los partidos pusieron como candidatos a mestizos.

“Se debe legislar para unificar criterios y clarificar la identidad de la persona para que sea considerada indígena, ese es el primer reto, porque esos representantes sabrán, en consecuencia, cómo impulsar leyes para desarrollar a las comunidades o educar a las futuras generaciones que siguen en rezago”.

Afrodescendientes

Tras una larga reivindicación, el censo de México del año pasado cuantificó por primera vez los 2.5 millones de afrodescendientes que tiene el país. Una vez que se reconoció a la comunidad que había permanecido en la sombra, el reto de los diputados que los representarán será combatir el  racismo.

El activista afromexicano Hugo Arellanes tiene infinidad de anécdotas de policías que lo han hostigado por su color de piel, aunque lo que más le molesta es la falta de oportunidades en un país donde la gente blanca y rubia suele protagonizar la publicidad y los morenos son los “asaltantes de la telenovela”.

“Para las personas con tez oscura es más difícil conseguir empleo porque hay muchos estereotipos alrededor de lo negro como violentos o flojos”, sostiene.

Discapacitados y gays

Un video que circula en las redes sociales donde aparece un hombre en silla de ruedas que utiliza el Metro y tiene que bajar las escaleras sin la infraestructura adecuada es el más reciente símbolo del abandono de las políticas púbicas hacia las personas con discapacidad.

En ese caso en particular se trata de problemas de movilidad, pero analistas coinciden en que las fallas de infraestructura en el país  para facilitar la vida a otros grupos con problemas auditivos, visuales o de otro tipo son similares y necesitan atención a través de leyes.

“Sólo quien vive el problema sabe qué se necesita para resolverlo”, advirtió Alan Alcantar, candidato por Movimiento Ciudadano como representante de la comunidad gay en Guanajuato, donde han tenido que pelear contra una sociedad conservadora que se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo o la adopción de hijos por parte de éstas: dos temas clave en la agenda legislativa porque actualmente sólo en la CDMX se permiten ambas acciones.

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