La inflación general de Estados Unidos fue de 6.2 por ciento anual en octubre, superior a las previsiones y la más alta desde noviembre de 1990, impulsada por mayores precios de alimentos y combustibles, en un momento en que las cadenas de suministro a escala global siguen afectadas en su funcionamiento.

De acuerdo con las estadísticas del Departamento del Trabajo de Estados Unidos, el incremento de precios al consumidor fue mayor en ocho décimas respecto al de septiembre, y se ubicó encima de las previsiones de analistas y participantes de los mercados financieros, de 5.9 por ciento.

La tasa de inflación de Estados Unidos, la más alta en más de tres décadas, tumbó este miércoles la cotización del peso frente al dólar, en vísperas de la reunión de política monetaria del Banco de México, en la que se espera un incremento de la tasa de referencia –actualmente de 4.75 por ciento– de un cuarto de punto, aunque no se descarta una mayor, de 0.50 puntos porcentuales.

Según datos del Banco de México (BdeM), la divisa mexicana se depreció 1.39 por ciento, equivalente a 28 centavos, ante la divisa estadunidense, la caída más pronunciada para la moneda desde el 3 de marzo de 2021, para cerrar en 20.6071 pesos por dólar spot (mercado al mayoreo).

El incremento de precios al consumidor en Estados Unidos, que se acerca al que registró México durante el mismo mes, hicieron notar analistas locales, apunta a que la Reserva Federal (Fed) podría acelerar el retiro de liquidez, a través de la compra de bonos, por lo que se adelantaría el incremento de tasas de referencia en ese país, actualmente en mínimos históricos.

Si bien la inflación en Estados Unidos podría estar tocando techo, la tasa de octubre multiplica la presión sobre el banco central estadunidense, que la semana pasada anunció que comenzará a retirar paulatinamente la ayuda masiva que proporciona a la economía para enfrentar la crisis de la pandemia.

Ante esta expectativa, el dólar se fortalece. Tan fue así que el dólar, a través del índice DXY –que mide el valor de la divisa estadunidense respecto a una cesta de monedas internacionales–, comenzó a escalar una vez que se dio a conocer el dato de inflación, hasta alcanzar un nivel de 94.88 puntos, 0.99 por ciento más con relación a su cotización previa.

Bolsas en rojo

Los mercados financieros aumentaron las pérdidas; Wall Street retrocedió de los máximos históricos, y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) siguió el pesimismo de sus similares estadunidenses, tras el informe de inflación, pues la carestía ya es un problema global y debe resolverse.

El Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) registró una caída de 0.79 por ciento, para cerrar en 51 mil 704.40 enteros.

Las importantes caídas en los precios de las acciones de Banorte, 3.51 por ciento; Bolsa, 3.34; Chedraui, 2.65; Cadu, 2.36 y Soriana 2.32 por ciento, apuntaron al mal día en los mercados de renta variable.

El Nasdaq lideró las caídas con 1.66 por ciento; le siguió el S&P 500, con un descenso de 0.82 por ciento, y el Dow Jones, cedió 0.66 por ciento.

En tanto, los inversionistas ven cada vez más fuerte el papel de la criptomoneda como reserva de valor frente a la subida de los precios. Y es que el bitcóin aprovecha cuando sube la inflación, por lo que este miércoles aumentó 2.5 por ciento, que le condujo hasta los 68 mil 400 dólares, lo que le llevó a nuevos máximos históricos.