Los deportes difundidos por Inglaterra marcaron la pauta para nuevas modas en la última década del siglo XIX. Tenis, bicicleta, golf, esgrima, natación: todos estos deportes llevaron consigo el indumento adecuado para su práctica, aunque las damas se resistían a meterse al agua con poca ropa, por lo que, según versión de , su atuendo de baño consistió en un pantalón ajustado a los tobillos y un blusón con mangas.

BIKINI SIGLO IV y CARICATURA SIGLO XIX
BIKINI SIGLO IV y CARICATURA SIGLO XIX

Otro modelo que lucían en las playas era el camisero con o sin mangas, largo hasta media pierna. Moda se remontó unos siglos para comentar lo siguiente: “En el siglo IV de esta era, el traje de baño para mujeres constaba de dos piezas similares a los actuales bikinis. En Italia guardan un mosaico descubierto en Piazza Armerina, en Sicilia, donde se ven claramente los bañadores usados en aquella época. Pero a raíz de la caída del Imperio Romano, cuando la higiene era característica primordial del pueblo, la costumbre se transformó para dar paso al exceso de ropa impuesto por la religiosidad y a la carencia de limpieza”. “En pocas palabras -intervino sorpresivamente Vanidad- el traje de baño romano quedó, durante siglos, como recuerdo de la práctica de un deporte impúdico de acuerdo a la mentalidad de años posteriores, en tanto que ahora las damas se pueden dar el lujo de lucir todo un abecedario de bañadores gracias a mi creatividad”. Así terminó Vanidad al tiempo que hacía un sinfín de poses de modelaje.

BAÑADORES MODERNOS
BAÑADORES MODERNOS

Moda me contó algo interesante acerca de un deporte que se llegó a popularizar en Europa a finales del siglo XIX. “La esgrima es el mejor ejercicio para la mujer. Cualquier mujer obesa que quiera perder sobrepeso no tiene más que dedicarse a la práctica de la esgrima. Quienes la practican, pueden olvidar los dolores de cabeza y ver su cutis siempre suave y con un tono rosado en las mejillas, además de evitar la mala formación del pecho y la espalda, haciendo mostrar a la mujer graciosa, bien formada, sana y elegante. Te cuento que en también se hizo famoso ese deporte lo mismo que el ciclismo, pero lamentablemente las mujeres que vivieron aquella época, cuya sociedad estaba manejada por hombres, se vieron siempre atacadas con el mote de “marimachos“, pues decían que tales prácticas no eran compatibles con la delicadeza y recato de una señorita, por lo que dada la abnegación de la mujer mexicana, eran pocas las que se atrevían al desafío varonil. Sin embargo, las mujeres norteamericanas eran diferentes, pues ansiosas siempre de libertad e independencia, así como rebeldes contra las esclavitudes del hogar, anhelantes del mando sobre las funciones políticas y con las mismas aspiraciones ideales que los hombres, siempre estuvieron prontas a practicar los deportes de moda”.

ESGRIMA PARA MUJERES
ESGRIMA PARA MUJERES

Tres elementos hicieron su aparición en el vestuario femenino a finales del siglo que nos ocupa: blusa, falda y chaqueta, que en conjunto se convirtieron en el traje sastre. Las blusas, por lo tanto, se hicieron muy variadas con la intervención de Vanidad, quien inyectaba ideas nuevas a los creadores de ropa. Las hubo de cuello alto con encaje, con ajustadas mangas largas y puños, con hombreras, con canesúes, de encaje, seda y muselina. Al terminar la centuria la euforia del polisón y demás postizos fueron desapareciendo.

Aunque la mayoría de diseñadores de alta costura la constituían mujeres, destacó el trabajo de Federico Worh. Carolina Reboux sobresalió con sus diseños de sombreros y Alice Guerre con su “Método de corte y la manera de hacer su propia ropa”, editado en París en 1892. Vanidad me relató un fragmento del libro: “En su primer capítulo, la señorita Guerre señala cuatro puntos para convertir el vestir en un arte. Primero, la modista debía tener el ojo y la mano ejercitados para tomar bien las medidas. Luego, saber crear buenos patrones. En tercer lugar debía probar y rectificar y, por último, era necesario tener el gusto exigido para dar la gracia y elegancia que requieren los modelos. Claro que –dijo con un mohín-, en este último punto, mi intervención era indispensable. Buenas reglas, ¿no te parece?”.

PATRONES
PATRONES

Moda intervino para declarar: “La influencia que la moda europea ejercía sobre el resto del mundo, era notoria. Por ejemplo, en gran parte del continente americano fue aceptada la corriente de vestidos blancos con adornos negros. Parecía que la moda tenía un oculto duelo, pues para todo había una mezcla de negro, sin embargo, en Nueva York trataban de manejar su propia moda y fue así como le dieron una gran importancia a las faldas y a las blusas”. Vanidad no esperó más tiempo para intervenir: “El corsé se usó durante largo tiempo en el pasado, y tan indiscriminadamente que a menudo eran divulgadas advertencias para evitar que las mujeres sufrieran malestares que llegaban a ocasionar muertes por obstrucciones intestinales y traqueales. Yo, confieso, sí las induje a lucir un talle esbelto, pero la verdad es que las ´gorditas´exageraban en su empeño, logrando con ello graves problemas de salud. Siempre insistí en que se lo quitaran por algunas horas durante la jornada y que debían procurar una hechura perfecta, es decir, ligero, flexible y cerrado por igual”. “Pero no sólo por salud hubo protestas debido al uso del corsé -cortó Moda- sino por estética, pues los pintores y escultores de aquella época externaron su opinión acerca de la exagerada esbeltez del talle de las mujeres, diciendo que representaban una anomalía y deformación por alterar las líneas naturales. Te comento que, con el ajuste de la cintura, las faldas adquirieron tal amplitud que llegaban a medir en su borde hasta cuatro metros”. Vanidad, con irónico tono me preguntó: “¿Crees que el corsé fue sólo usado por las damas de siglos pasados? Si eso piensas, te equivocas, pues también los hombres adoptaron tal sistema de tortura voluntaria. Los excesos de la moda masculina a mediados del siglo diecinueve se hicieron notar con los llamados dandies, personajes que seguían los pasos del rey de la moda George Bryan Brummel, famoso por su pereza y sus trajes irreprochables”.

MODELOS DE CORSES
MODELOS DE CORSES

De acuerdo a los datos que me proporcionó Moda, en 1897 empezaron a darse en el mundo los primeros síntomas de la era de las imitaciones. En Besançon, Francia, el conde Chardonet fundó una colosal fábrica para elaborar el producto de sus incesantes investigaciones: una seda artificial tan bella y brillante como la natural. Desde aquella fecha continuaron creando fibras sintéticas como la de rayón de acetato, descubierta en 1902. Luego vinieron el polietileno, el nylon, hasta llegar a la imitación de la piel en 1963. Y al entrar el siglo XX la moda puso fin al empleo de los postizos para imponer las imitaciones.

ARTISELA (SEDA ARTIFICIAL)
ARTISELA (SEDA ARTIFICIAL)

El modelo moderno de polisón que diseñé es un ejemplo de lo que podemos realizar en esta época inspirados en las ideas originales de siglos anteriores.

DISEÑO MODERNO
DISEÑO MODERNO

Con esta crónica termino el capítulo de la moda del siglo XIX para empezar la del siglo XX.

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Kalóniko (Lupita Garnica) Durante más de cuatro décadas fue la asistente personal del periodista mundialmente conocido Jacobo Zabludovsky. En ese tiempo aprendió la mecánica del periodismo, misma que aplicó a su afición preferida: investigación de la historia de la indumentaria. En Televisa creó y dirigió una serie de cápsulas acerca de la historia del traje, transmitida tanto en Televisa como Galavisión con cobertura internacional. Produjo un videocasete sobre la historia del traje con tres horas y media de duración. En prensa publicó artículos acerca de la historia del traje ilustrados con diseños suyos en los diarios Novedades, Ovaciones, El Heraldo de México, Summa y colaboró en el periódico Reforma con una columna semanal que también fue subida a Internet con el título de Moda y Vanidad, durante más de diez años. Sus artículos fueron solicitados en las revistas: Varón, Vogue, Hombre Saludable, Voices of México (en inglés), la revista Carolina y la revista española Dunia. Ha editado en México el libro “La historia del traje“ con Editorial Diana, ahora de Planeta, y en España “Caprichos de la moda“ con la Fundación Hispano-Mexicana Castilnovo, Madrid 2011. Libros inéditos: “Trajes típicos de las Américas“, “Diccionario del vestuario“ y “Así te ven, así te tratan“. Actualmente vive en Benidorm (Alicante) España y es coautora del blog: www.kaloniko-nykur.blogspot.com Diseñadora de modas, de todos sus dibujos y de las portadas de cuatro libros y un disco LP.

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