La red estatal de Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos elevó este miércoles la cifra proyectada de casos fatales de coronavirus en ese país hasta el 28 de febrero: podría haber hasta 534.000 muertes por Covid-19.

Estados Unidos se convirtió hace meses en el país más afectado por la pandemia de coronavirus y de acuerdo a las estimaciones del ente gubernamental el escenario no haría más que empeorar en las próximas semanas, informó la cadena CNN.

Según datos oficiales compilados por la Universidad Johns Hopkins, 446.910 personas fallecieron por Covid-19 en Estados Unidos hasta la fecha, con más de 26 millones de diagnósticos confirmados.

El informe más reciente de la CDC prevé que habrá entre 496.000 y 534.000 muertes por coronavirus para el 27 de febrero, cuando en el de la semana pasada se pronosticaba un máximo de 514.000 decesos por coronavirus para el 20 de febrero.

La red estatal también informó cerca de 26.440.000 personas recibieron al menos la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus desde el 14 de diciembre pasado, cuando se empezaron a aplicar las de Pfizer y Moderna.

Pero Anthony Fauci, principal asesor médico del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, indicó este miércoles que no se está vacunando a las personas lo suficientemente rápido como para adelantarse a las nuevas cepas del virus.

“Cuantas más personas estén protegidas de la infección, menos oportunidades se le dará al virus de mutar”, convino el infectólogo en el programa Today Show.

Estados Unidos detectó 471 casos de nuevas variantes de la enfermedad en dos tercios de sus jurisdicciones, de los cuales 467 pertenecen a la cepa hallada por primera vez en Reino Unido, informó ayer la directora de la CDC, Rochelle Walensky.

La gestión de recursos sanitarios en la pandemia de coronavirus es uno de los principales ejes del Gobierno de Joe Biden, que asumió la Presidencia hace casi un mes tras la salida tumultuosa de Donald Trump.

Biden anunció una serie de medidas para mejorar la adquisición y distribución de vacunas contra el coronavirus, incluida la compra de 200 millones de dosis y un aumento de las entregas a los estados.

El mandatario también decretó la obligatoriedad del uso del tapabocas en los edificios federales y en el transporte público.