• Harris apuesta por ayudar a los países del “Triángulo Norte” a hacer reformas económicas e institucionales
  • La vicepresidenta cree que será un proceso “largo” pero que los migrantes “no irán a EEUU si tienen esperanzas en sus países”

Kamala Harris, la vicepresidenta de Estados Unidos, ha explicado por primera vez cual es la estrategia de la Administración para contener la llegada de migrantes a la frontera de Estados Unidos tras enfrentarse a la peor crisis de las últimas décadas provocada, entre otras cosas, por los llamamientos a la “suavización de las leyes” para aceptar a los migrantes tras la salida de la Casa Blanca de Donald Trump.

Harris cree que los migrantes “se quieren quedar en sus países de origen” y lo que tiene que hacer la Administración Biden es “crear el clima para que no sientan la necesidad de huir de sus casas”.
La vicepresidenta, que se ha reunido este miércoles con un grupo de expertos en el Triángulo Norte ha adelantado que “no será algo que se logre rápidamente”, y que el trabajo por delante requerirá de “un compromiso continuo”.

La Administración Biden lidia con un aumento en la migración en su frontera sur, personas que llegan procedentes del conocido como Triángulo Norte, compuesto por El Salvador, Guatemala y Honduras, atravesando México. Este incremento ha creado la primera crisis humanitaria en la Casa Blanca, teniendo en cuenta que el mandatario prometió durante la campaña electoral revertir las políticas migratorias de su antecesor, Donald Trump. En el mes de marzo fueron detenidas en la frontera unas 170.000 personas de las que más de 18.000 eran niños solos. 

“La mayoría de las personas no desean irse de su lugar de origen. No desean irse del lugar donde vivieron sus abuelos. No desean irse del lugar donde están familiarizados con la cultura y el idioma”, ha indicado Harris, para señalar que cuando lo hacen “suele ser” porque “huyen de alguna situación de peligro o por la esperanza”.

Evitar que lleguen con inversiones en sus países

Por tanto, el enfoque con el que abordará la crisis migratoria se basa en alentar el crecimiento económico y las cuestiones relacionadas con la confianza en las instituciones y en la garantía del estado de derecho. Estados Unidos se apoyará en la ONU para avanzar en este plan, a diferencia de la Administración Trump que hizo lo mismo pero sin contar con la ONU. Harris pretende que los migrantes no lleguen a Estados Unidos y mantiene el acuerdo con los países para que incrementen la presencia militar en las fronteras para que luchen contra las mafias que trasladan a los migrantes.

En este contexto, Harris ha señalado que ha hablado tanto con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, como con su homólogo guatemalteco, Alejandro Giammattei, países a los que visitará “tan pronto como sea posible” por las restricciones derivadas de la crisis sanitaria.