Previo a la cumbre de los líderes de América del Norte, representantes del sector privado de México, Estados Unidos y Canadá pusieron en la mesa los temas prioritarios y que exigen una pronta solución, uno de los cuales es la política energética del gobierno mexicano que “reduce la competencia privada en el sector energético”.

Pero también destacan el fortalecimiento de las cadenas de suministro en la región tras la pandemia del Covid-19 y los desacuerdos pendientes en materia de reglas de origen de la industria automotriz.

Luego de cinco años de no realizarse un encuentro, este jueves se reunirán en Washington D.C, Estados Unidos, los mandatarios de los países integrantes del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC); esto es el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, el presidente estadounidense Joe Biden, y el primer ministro canadiense Justin Trudeau.

Al respecto, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de México, la Cámara de Comercio de Canadá (Canadian Chamber of Commerce) y la Cámara de Comercio de Estados Unidos (US Chamber of Commerce) distribuyeron un comunicado conjunto en el que piden a los tres líderes comprometerse a “hacer de Norteamérica la región más dinámica y competitiva del mundo”.

El documento destaca que “los sectores privados de Estados Unidos y Canadá están muy preocupados por los esfuerzos del gobierno mexicano por reducir la competencia privada en el sector energético”.

El comunicado también refiere que “los intentos por favorecer empresas de Estado en detrimento de los proveedores de energía renovables minan la certidumbre de inversiones y auguran mayores costos”.

En este sentido, las cámaras empresariales demandaron a los tres líderes “garantizar ambientes de inversión abiertos y transparentes”, ya que “un ambiente de inversión en deterioro en cualquiera de los tres países daña la economía, la seguridad y el potencial de crecimiento de Norteamérica”.

Asimismo, los sectores privados de México y Canadá manifiestan sus preocupaciones por “las interpretaciones divergentes de las reglas de origen del T-MEC” en materia de industria automotriz.

“La interpretación de Estados Unidos representa riesgos para nuestras cadenas integradas de suministro”, refirieron los empresarios mexicanos y canadienses, por lo que demandan “que los gobiernos entablen diálogo profundo en estos y otros temas”.

Otro de los temas de interés para los empresarios de los tres países consiste en el fortalecimiento de las cadenas de suministro regionales, a raíz de las lecciones aprendidas por la pandemia del Covid-19.

El comunicado menciona la necesidad de “alinear la definición de industrias y servicios esenciales en los tres países”, además de “una mayor cooperación en el manejo de la frontera para asegurar el flujo del tráfico comercial y de carga”.

El CCE, la Cámara de Comercio de Estados Unidos y la Cámara de Comercio de Canadá consideran que “la alineación de estas políticas (…) son indispensables para el funcionamiento efectivo de las cadenas de valor transfronterizas y para asegurar la provisión ininterrumpida de las industrias y servicios esenciales”.

Las tres cámaras coincidieron en recordar a los gobiernos de los tres pases que el potencial de crecimiento de América del Norte “no se materializará en países que no aseguren certidumbre para los negocios y apego a las buenas prácticas globales de gobernanta en áreas como regulación, los permisos, la recaudación y las compras gubernamentales”.

Por lo anterior, los empresarios mexicanos, canadienses y norteamericanos exigieron a los tres gobiernos que “se responsabilicen de la plena implementación del T-MEC”, a través de un “mayor diálogo entre los gobiernos y, cuando sea necesario, acciones conjuntas de cumplimento”.