La historia cuenta que en la década de los 50, la villa de Puerto Nuevo era un embarcadero de pescadores de langosta que, como actividad económica, cada día llevaban a algunos turistas a obtener su langosta para después comerlo ahí mismo, por ello las esposas de los pescadores abrían las puertas de sus casas, cocinaban y servían en la calidez de su hogar. Fue tanto el éxito de este delicioso platillo que hoy se trata de una villa langostera con más de 20 restaurantes donde generalmente se sirve acompañada de frijoles, arroz rojo, mantequilla y tortillas de las llamadas „sobaqueras“.

Algunos de los mejores lugares de Puerto Nuevo para deleitarte con este platillo rosaritense son:

La Casa de la Langosta

Se trata de un restaurante familiar, un proyecto de los descendientes de la creadora de la langosta estilo Puerto Nuevo.  La historia de esta exquisitez nace en 1956, cuando el pescador José Plascencia llevó a un par de turistas a pescar para capturar langostas, tras un día largo en altamar fueron hasta la casa Susana Díaz López de Plascencia (esposa del pescador), quién cocinó la langosta en manteca y sirvió con lo que tenía en casa, frijoles, arroz rojo y tortillas de harina, llamadas “sobaqueras”. Cientos de turistas llegaron en busca de esta receta y tras su éxito, el pueblo fue abriendo más restaurantes.

Fue hasta el año de 1985 que los sucesores de la primera generación de la señora López de Plascencia decidió abrir las puertas de La Casa de Langosta, un proyecto de decoración tradicional que ofrece este platillo junto a tortillas sobaqueras enormes de aproximadamente 30 centímetros de ancho, sin embargo hay mucho más para probar como burritos, crema o ensalada de langosta, de camarón y vegetariana, tostadas de atún, pulpo, ceviche, camarón o langosta en otros estilos como Thermidor, al vapor y ranchera, entre otros.

Puerto Nuevo II

La villa langostera de Puerto Nuevo está ubicada en la costa noroeste de Baja California, a tan solo 1 hora de Tijuana. Anualmente esta villa langostera sirve cerca de 100,000 langostas que puedes encontrar durante todo el año en varios tamaños. No obstante, quizá el mejor punto para disfrutar esta receta junto a la tranquilidad del pueblo, el océano profundo y vista al movimiento de las olas es Puerto Nuevo II, un concepto de comida con base de mariscos donde destaca la langosta rojiza, frita de tamaño mediano o lo equivalente a medio kilogramo y el buen servicio que brindan al comensal. La sugerencia es probar la afamada langosta y añadir a la orden una crema de langosta y camarones envueltos de tocino en maridaje con una margarita de la casa.

Las olas del mar

Ambiente divertido, vista al océano, decoración tradicional de cocina mexicana y buena atención te esperan en Las Olas del Mar, restaurante orgullosamente familiar cuya especialidad es la langosta roja del Pacifico y mariscos preparados y servidos al estilo hogareño. Puedes pedirla en tamaño mediano o grande, y acompañarla de queso fundido, aguachile, cocteles, ceviches, caldos, parrilladas, combinaciones de langosta y camarón o con carne asada al estilo de la frontera.

El Encanto

 Ubicado a unos minutos de Puerto Nuevo, El Encanto, es un proyecto que nace en 2017, un espacio con ambiente familiar y hermosa vista al Océano Pacífico, que tiene el objetivo, explorar los sabores de la comida mexicana y los ingredientes locales. Es un gran lugar para conocer los sabores de la frontera, por su buen sazón y su extenso menú con productos frescos del mar obtenidos en el Estado. Además de  pedir una tradicional langosta no olvides gozar de diferentes variedades de platillos como ceviche de pulpo, camarón, pescado blanco, aguachile con mango, cortes de carne, pastas, ensaladas, una mezcla de langosta con arrachera, tortillas calientitas y una copa de vino blanco de la región. Este sitio es una maravillosa butaca al aire libre para observar el avistamiento de ballena gris (de diciembre a marzo), desde su acogedora terraza.

Estas solo son algunas sugerencias para saborear uno de los manjares más memorables de la zona, pero para completar el buen sabor de boca te recomendamos hacer una caminata por las calles de este poblado para ver artesanías probar dulces típicos, y llevarte algunos recuerditos hechos en la región hasta llegar a la costa y cautivarte con el movimiento del refrescante mar.